Tribus

Todos somos humanos individuales, pero, aunque somos capaces de sobrevivir durante algún tiempo solos y por nuestros propios medios, somos más que eso; también formamos parte de, digamos, unidades biológicas más grandes; somos individuos, miembros de una familia y compatriotas (id est nuestra otra familia, una más grande). Con el advenimiento del Cristianismo, fueron destruidas muchas de las unidades biológicas naturales, o, en el mejor de los casos, reemplazadas. La “tribu” fue destruida y reemplazada, en cierta forma, por “la congregación” y las personas con “humanidad”. Es cierto, para “Dios” no existen naciones, tribus o razas; todos somos exactamente iguales (con la excepción de los Judíos, por supuesto; su “pueblo elegido”).

Por lo que sabemos, hoy intentan completar su destrucción de Europa por medio de la destrucción de la familia (con el feminismo y la propaganda pro-gay) e incluso la idea misma de una integración biológica del ser humano (defendiendo el matrimonio homosexual y su derecho a adopción, la adopción de niños no Europeos, bancos de semen, inseminación artificial y cosas por el estilo). Lo que intentan es forzarnos a vivir únicamente como individuos. Si lo hacemos, seremos incapaces de oponer cualquier resistencia, a ellos y a sus planes siniestros, y con el tiempo nos volveremos los tarados mestizos que quieren que seamos. Borregos trabajando para su “pueblo elegido”.

Casi nunca nos es posible hacer algo respecto de las otras personas, pero siempre podemos hacer algo por nosotros, y al hacerlo estaremos inspirando a otros y ayudándolos a tomar las decisiones correctas. De esta forma, cuando hombres y mujeres jóvenes prefieren llevar una vida tradicional, casándose con Europeos y trayendo al mundo hermosos niños Europeos, y por suerte muchos deciden hacerlo, nos están apoyando en nuestra lucha por el futuro de Europa –lo quieran o no. Hoy en día se está haciendo todo lo posible para que esto sea muy difícil, si es que no imposible, pero como dije antes: por suerte muchos lo hacen aún. Deciden tener hijos a pesar de sus deudas, el desempleo, la pobreza y tantos otros problemas. Tienen hijos aún cuando la sociedad les asegura que no pueden darse un lujo así. Bueno, pueden, y lo hacen, siempre y cuando adopten otro estilo de vida, sobre todo si más personas como ellos están ahí para apoyarlos.

Lo que podemos hacer para combatir la destrucción que se está llevando a cabo en Europa por sus traidores y los Judíos es restablecer la cohesión Europea que hemos perdido. Hace tiempo que perdimos nuestras identidades tribales, pero, ya que todas las tribus, incluso las más antiguas, tuvieron que ser fundadas en algún momento, ¿por qué hoy no podríamos hacer lo mismo? Podemos, basándonos tal vez en el lugar que habitamos, formar nuevas tribus; podemos también articular unidades militares con base en nuestro apego tribal, y podemos obtener honor y gloria, tanto tribal como indivualmente. Podemos crear banderas y estandartes, y proclamar, según los que más nos identifica, patronos animales para nuestras tribus (“totémicos”), al igual que hicieron nuestros antepasados. Luego podemos formar confederaciones tribales, basándonos en el lugar en que vivimos.

Ciertamente podemos también identificar étnicamente las regiones con el objetivo de crear naciones, aunque esto es un concepto moderno. En nuestro pasado Pagano no existían naciones como tales, pero ¿por qué no podríamos hacerlo en el futuro? Si hablamos Alemán, somos Alemanes. Si hablamos Húngaro, somos Húngaros.

En todo caso, las regiones, o quizás las naciones, podrían también formar una confederación; una basada en la raza Europea.

Cada tribu elige (así es; no sufraga, sino que elige) un líder de entre todos los hombres casados que hayan demostrado su valía en una lucha verdadera. Nada más que en ellos se puede confiar para liderar. Cada nación elige a un líder regional de entre sus líderes tribales. De la misma forma, cada nación elige de entre sus líderes regionales a un líder nacional. A la hora de una guerra con  fuerzas extranjeras, la confederación Europea elige de entre sus líderes nacionales a un líder Europeo que nos guíe en la batalla!

Todo líder será un hombre que se haya ganado la confianza de quienes le conocen. Se le elegirá de acuerdo si califica o no para ser el líder, en vez de sobreponerse gracias a su habilidad de engañar a los demás. Los hombres decentes reinarán en Europa –¡para variar!

Pero -¡ah!- ¿dicen que hoy en día no gobernamos nada? No, puede que sea cierto, pero Europa cambiará, ¡pues nosotros la cambiaremos! Podrán desarmar el montaje Cristiano y Socialista que nos rodea, pero jamás podrán tocar nuestra Europa Odalista, porque nosotros preservamos las tradiciones. Es más, revivimos las tradiciones que se han perdido, y no nos equivocamos al hacerlo. Algunos buenos Europeos lo notarán y se nos unirán, y con el tiempo, muchos otros harán lo mismo.

¿Por qué? Porque adoramos lo que es bueno, armonioso, bello, inteligente, recto, saludable, fuerte, natural, valiente, fuerte, honesto y honorable: ¡todo lo que llevamos en la sangre! En resumen: ¡adoramos a las diosas y dioses Europeos!

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Con el tiempo todo Europeo bueno e inteligente se dará cuenta de que llevar vidas tradicionales es la única forma de alcanzar la felicidad. Sin la usura (la banca Judía), sin desnutridas modelos estériles, sin que se promuevan estilos de vida repugnantes (homosexualidad y cosas aún peores…), sin que se festeje a horribles Negros como personas “sexy”, sin que se fomente la mezcla de razas, sin alimentos transgénicos, sin la tortura de los animales (producción industrial), sin tolerancia para la escoria, sin el odio hacia la mujer femenina (feminismo), sin odio hacia la vida ni el culto a la debilidad (Cristianismo), sin que se recompense a los incompetentes y perezosos (Socialismo), sin premios para los ambiciosos (Capitalismo), sin tolerancia con el crimen (la cobardía Cristiano-humanitaria), sin perder nuestro tiempo en lavados de cerebro disfrazados de “educación superior”, et cetera, et cetera, y por supuesto: ¡sin perdón para los Judíos y los traidores Europeos que han causado todo esto!

            La mejor analogía que podemos hacer del mundo moderno es con un hombre parado en la cima de un alto edificio. Asegura que puede volar, así que se lanza desde el techo. Mientras cae  se siente de maravilla: “¡estoy volando!” Al pasar frente a un hombre tradicional y escéptico que mira por una ventana en el duodécimo piso, le dice: “¡mírame! ¡puedo volar!” Esto se repite en los pisos undécimo y décimo. Tras pasar la ventana del primer piso y comprender que se acerca peligrosamente al suelo, es posible que entienda que se estrellará contra él y sin duda morirá. Pero para entonces será demasiado tarde. Nuestro mundo actual ha pasado por la ventana del duodécimo piso hace ya mucho tiempo, y está como mínimo en el segundo piso. Si es que no ya en el primero. Aunque quisiéramos, es imposible que salvemos este mundo, y puede que no queramos mirar cuando choque contra el suelo, pero podemos tener la seguridad de que lo hará, y estaremos ahí para cuando lo haga, organizados en familias tradicionales, tribus, regiones, e incluso tal vez naciones, y entonces estaremos listos para construir un mundo nuevo y mejor sobre las ruinas del viejo.

Los que de entre nosotros mueran junto con el mundo cuando éste llegue al fondo del abismo serán aquellos demasiado estúpidos, débiles, ignorantes, o sencillamente desafortunados (¡recordemos el Hamingja!) como para que valga la pena salvar sus vidas. Los parásitos, el moho, las células cancerígenas, y la mierda serán erradicados del cuerpo de Europa -¡y agradeceremos a los dioses por eso! ¡Ah! Muchos Europeos valiosos morirán también, pero ¿por qué deberíamos preocuparnos por eso? ¡Los hombres Honorables renacen en el clan! ¡Regresarán, como lo han hecho una y otra vez durante miles de años! ¡Una muerte honorable no es más que una oportunidad para obtener más gloria! ¡Para estar más cerca de lo divino! ¡Simplemente para volverse mejor! HailaR WôðanaR!

 

Hâvamâl, estrofa 76

“Deyr fê

deyja frændr,

deyr sjâlfr it sama;

ek veit einn,

at aldregi deyr:

hveim er sêr gôðan getr.”

(“El ganado muere,

Los amigos mueren,

De la misma forma mueres tú también;

Pero sé de algo que nunca muere:

Una reputación honorable.”)

Michael Wittmann

 images (1)

 

 

Título original: “Tribes

Traducción de Pablo Lintz para Thulean Perspective

 

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3 pensamientos en “Tribus

  1. Pingback: Tribes | Thulean Perspective

  2. Concuerdo contigo en muchas cosas, y como dijo el anterior gracias por ponerlo en español, aunque deberias poner todos tus blogs en español. por cierto donde aprendiste español??

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