La Doncella del Laberinto

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Wikipedia: Laberinto“Los laberintos se clasifican básicamente en dos grandes grupos “según la relación que existe con el centro y la salida del mismo”  El primer grupo de estos laberintos es el laberinto clásico o laberinto univiario: es el que nos hace recorrer, al ingresar en él, todo el espacio para llegar al centro mediante una única vía (…)  Por el hecho de tener un solo camino o sendero que seguir a medida que avanzamos dentro de él, no nos podemos perder en su interior.

El segundo grupo de laberintos son los laberintos de mazes (…) en donde al recorrer el interior del laberinto seguiremos un camino correcto o uno incorrecto, que nos llevará o no a la salida del mismo.”

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Castillo de Troya

La diferencia entre un maze y un laberinto es que en el primero puedes perderte, mientras que en el último tan sólo puedes seguir un camino que te dirige al centro. El Castillo de Troya es un laberinto y es bien conocido en toda Europa, pero fuera de Escandinavia sólo se conoce como decoración en suelos, paredes y lugares sagrados. En Escandinavia es conocido también en forma de vía procesional construida con piedras.

Laberintos de piedra de Escandinavia (los que están en perfectas condiciones son reconstrucciones)

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Algunos de estos Castillos Troyanos datan de la Edad del Bronce, pero tales laberintos se han usado en Escandinavia incluso hasta el siglo XVIII en lo que se conoce como “Danzas de Doncellas”. Una doncella se colocaba en el interior del laberinto, en el centro, y un joven tenía que encontrar el camino hasta ella, y luego traerla de vuelta por el mismo camino. Así pues ¿de qué iba todo esto?

Laberintos de piedra en Escandinavia (los que están en perfecto estado son reconstrucciones)

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En RigsÞula aprendimos que Heimdallr enseñó el arte de la hechicería y el de la guerra a la estirpe de Jarl, y muy raras veces – si acaso alguna vez – vemos descrita la guerra y las luchas como algo malo, o al menos como algo exclusivamente malo, en la mitología escandinava. Lo negativo genera la oportunidad para que los buenos y honorables actúen y hagan actos honorables. Sin sufrimiento no habría autosacrificio. Sin conflicto no habría manera de que los hombres forjaran una auténtica camaradería. Sólo los hombres que se han enfrentado juntos al enemigo en la batalla pueden  auténticamente confiar entre sí.

La cobardía no sólo era vista como algo malo en la Antigua Escandinavia ¡en realidad era un crimen y todo aquel que fuera hallado culpable de cobardía era ejecutado! El ideal del guerrero en la sociedad antigua era un medio necesario para que fueran capaces de separar lo bueno de lo malo, a los valientes de los cobardes ¡porque ellos cultivaban el hombre bueno, fuerte, audaz, sabio y heroico! ¡Sus ideales eran los mismísimos dioses y diosas!

El desprecio por la debilidad no debe ser sin embargo confundido con la malicia. El deseo de hacer que aquellos que amas sean fuertes es un deseo de lo más inteligente y natural. El hecho de que expongas a aquellos que amas a la adversidad solo prueba que entiendes realmente qué es bueno para ellos. Los dioses son nuestros ideales, y sabemos que no podemos albergar ninguna esperanza de convertirnos en algo como ellos si tomamos la vía más corta o la más fácil en la vida.

El largo camino hacia el centro del Castillo Troyano es una recompensa en sí misma, porque no es sólo que el objetivo en sí sea de gran valor, sino que el camino que sigues hasta ese objetivo también lo es. La ruta más corta o más fácil sería la más rápida, pero no es la mejor.

Por eso la “Danza de la Doncella” puede por supuesto ser un acto simbólico de entrar en el túmulo funerario para conectar con la Hamingja de los muertos honorables y aprender de la diosa de la tumba, pero también puede ser una lección más mundana sobre la paciencia y la perseverancia y de cómo el camino más largo y más difícil no solo es el mejor camino, sino el único que conduce al objetivo. Al ejecutar esta danza una y otra vez, cada año, se aseguraban de que ningún hombre olvidara esta lección. Para el hombre mejor de la antigüedad era una de las lecciones más importantes de la vida. Debería serlo también para nosotros.

Muy instintivamente siempre he seguido el camino más largo y difícil en la vida, y aunque esto me ha causado muchos quebraderos de cabeza, por decirlo de algún modo, es también lo que me ha hecho fuerte. A veces tengo que admitir que me preguntaba por qué era aparentemente tan “autodestructivo”, ya que me llevaba a aterrizar en tantos problemas, e incluso en ocasiones tenía problemas para afrontarlo, pero en cada ocasión salía con bien y me sentía mucho mejor. La mayoría de los problemas que he afrontado fueron causados por mí mismo, por mi propia elección de tomar siempre el camino más largo y más duro, y podrían haberse evitado fácilmente pero entonces ¿habría aprendido algo? ¿ Me habría probado a mí mismo? ¿Habría ganado la confianza de aquellos que me vieron hacerlo así? ¿Me habría vuelto más sabio? No lo creo. Si quieres alcanzar el cénit, más te vale caminar colina arriba. Si realmente quieres volverte más fuerte puedes incluso añadir unas cuantas rocas también a la carga que llevas ¡Alabado sea aquello que te hace fuerte, sabio y glorioso!

En una ocasión llené una mochila vacía con piedras y subí una montaña de 1.400 m de altura (empezando desde los 800 m, así que sólo fue una subida de 600 m) Era tan sólo una caminata de 500 m (según el mapa), y acabar los últimos 100 metros de la subida hasta la cima fue probablemente la cosa más esforzada que he hecho en toda mi vida. Para entonces sentía los pies como auténtico plomo y tenía que centrar todas mis fuerzas en dar un paso cada vez. Estaba más allá del cansancio, y simplemente me movía como si estuviera en trance, tratando de mantener un ritmo con el fin de no detenerme. Pero alcancé la cima, añadí mis piedras al túmulo que ya había allí, y luego caminé descendiendo… Podría haber llevado simplemente una piedra, como hace la mayoría de la gente, o incluso ninguna, pero noooo; simplemente tenía que llenar mochila hasta arriba con piedras, sin mayor razón que hacerlo lo más difícil posible. Así que ¿qué gané con eso? Bueno, gané autoconocimiento, respeto por parte de mis compañeros, una especie de buena anécdota que contar y un buen ejemplo para mostrar a otros si quería explicar mi forma de ser como persona – y por qué hago cosas que a otros a veces les pueden parecer extrañas.

La vida es maravillosa cuando es dura y te enfrentas a ella; cuando es difícil y tienes éxito; cuando es aterradora y mantienes tu posición; cuando es mortífera y sobrevives; cuando es injusta ¡y aun así ganas! La muerte también es maravillosa cuando has vivido la vida caminando cuesta arriba sobre la senda más larga y difícil hasta el centro del laberinto de piedra – ¡y dejas atrás a otros que podrán estar orgullosos de tí! HailaR WôðanaR!

Hâvamâl, estrofa 76

“Deyr fê

deyja frændr,

deyr sjâlfr it sama;

ek veit einn,

at aldregi deyr:

hveim er sêr gôðan getr.”

(“El ganado muere,

Los amigos mueren,

De la misma forma mueres tú también;

Pero sé de algo que nunca muere:

Una reputación honorable.”)

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Cómo hacer tu propio Castillo Troyano

Título original: The Maiden of the Labyrinth

Traducción de Llew para Thulean Perspective

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3 pensamientos en “La Doncella del Laberinto

  1. Pingback: The Maiden of the Labyrinth | Thulean Perspective

  2. Pingback: La jeune fille du labyrinthe | Thulean Perspective Français

  3. Pingback: Per Aspera ad Astra. | Hermandad Pagana

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