Terrorismo en Francia, parte III

Alemán. Ruso.

Las entrevistas del día siguiente comenzaron de manera normal, alrededor de las 8:00, y el tema fue bastante político, y obviamente intencionado para una preparación de una potencial persecución legal, basada en posibles violaciones aquí en Thulean Perspective de la prohibición francesa sobre expresar ciertas opiniones políticas. Más tarde el mismo día un juez quiso más respuestas y mayor claridad con relación a las preguntas que había respondido antes, tanto el mismo día como los dos días previos, y él de acuerdo a la policía quería obtener un mejor cuadro.

Mi abogado me dijo al final del día que iba a ser probablemente transferido a París, a un lugar especial dedicado a estos temas, y luego de haber sido devuelto a mi celda de retención empecé a prepararme mentalmente para otra larga y dura batalla contra las posibilidades en un sistema hostil deseando castigarme para asustarme a mí y a los demás de hablar en contra de la “elite”. Crímenes políticos. Castigo por expresar mi opinión y comunicar mis preocupaciones por el futuro.

Uno de los investigadores volvió a la celda poco después, tal vez solo 20 o 30 minutos después, y me dijo que el juez había leído la última entrevista y podía ir a casa. ¡Pero se me habían dado otras 48 horas de custodia, y sólo 10 o algo así de esas horas habían pasado! ¿Cómo era eso posible? Bueno, había dado mi explicación, la que parecía estar bien, así que podía simplemente irme. Así de sencillo. De nuevo me enfrenté a un choque cultural, estando habituado a quisquillosos investigadores policiales en Noruega, quienes nunca jamás liberan a nadie hasta el último minuto, no importa qué, y siempre tratando de mantenerlo encerrado por más tiempo y por cuanto más puedan. ¡Podrían al menos haberme retenido por esas 48 horas! No, la investigación había acabado así que podía nada más volver a casa… okay, siendo noruego no estaba realmente esperando esto, pero por supuesto no iba a discutirlo, así que… nos fuimos.

Al mismo equipo SWAT que me había arrestado fue dada la labor de devolverme a casa, en ropa de civil esta vez, pero siempre con pasamontañas puestos. Ellos seguían siendo excepcionalmente autoritarios, profesionales y claros, por así decirlo, y dejamos la estación de policía manejando un carro a través de un grupo de fotógrafos y reporteros, quienes tuvieron que ser físicamente empujados fuera del camino para darle campo al carro para salir. Continuaban corriendo detrás del carro por cierto tiempo, tratando de obtener una toma que pudieran usar. ¡Oh Dios Pagano! Estaba avergonzado de ser de la misma especie que esos individuos; ¡que horrible grupo de personas! (Sí, mi esposa me ha moderado aquí un poco bastante. Esto no es lo que originalmente tenía que decir sobre ellos…)

Durante el viaje a casa los policías manejaron y se comportaron no menos profesionales que antes, atentos por perseguidores (es decir, reporteros), y rutinariamente diciéndose uno a otro lo que veían. “Derecha despejada”. “Izquierda despejada”. “¡Atención! Volkswagen”, cuando un Volkswagen comenzó a salir de un estacionamiento cuando pasamos junto a él, et cetera. Siendo un conductor de un Lada Niva puedo asegurarles que el viaje de Brive a mi hogar ciertamente tomó mucho menor tiempo de lo que normalmente toma.

Me preguntaron dónde quería que me dejaran, porque me dijeron que habían reporteros sitiando la propiedad, y les dije que fueran hacia un camino detrás de una cercana arboleda. Me dejaron y se me unieron en la caminata hacia la casa. Les expliqué cómo planeaba entrar a nuestro jardín, y me dijeron que debían asegurarse de que yo entrara antes de que se pudieran ir. Estando en su campo de visión, me acerqué a la casa y les di los pulgares hacia arriba como luz verde cuando llegué al jardín. Fue un poco raro. Cuatro hombres bien constituidos y bastante jóvenes usando pasamontañas y guantes de combate, pero camisetas, simplemente estando allí de pie bajo los árboles. Si me hubiera topado a tal grupo en un camino en el bosque, cuando caminando con los niños, habría estado bastante preocupado. Estaba pensando en la señora mayor que había visto algunas veces en el camino, y estaba deseando que no estuviera afuera caminando esta particular tarde…

La entrada trasera estaba bajo llave, así que tuve que moverme hacia el frente, pero traté de hacerlo cuando no había nadie allí. No habían moros en la costa y abrí la puerta principal, la cual había sido dejada sin seguro (!?), y cuando la cerré detrás mío vi a un fotógrafo tomando fotos.

La chusma de reporteros por la estación de policía en Brive comenzó a aparecer, uno tras otro, y comenzaron a tomar fotos de todo. El garaje. La casa. Los carros. El árbol en nuestro jardín. Las ventanas. Los carros de nuevo. Los carros desde otro ángulo. La casa desde otro ángulo. Et cetera. Una y otra vez. Duró horas. ¿Por qué? ¿Por qué demonios serían estos objetos de algún interés para sus lectores o televidentes?

Todos los carros habían sido dejados sin seguro, afuera en nuestro jardín. Un carro había sido sacado del garaje y a otro se le había quitado su cobertura, dejándolos completamente expuestos a los lentes de los reporteros. ¿Por qué?

Para detener su intrusión a la privacidad salí, escondido, para poner un carro en el garaje y cubrir otro. Los camarógrafos se volvieron locos, y corrieron por doquier como locos, tomando fotos.

Bien temprano la mañana siguiente moví el tercer carro fuera del camino, alrededor de la esquina de la casa, pero los reporteros – llegando un poco después – simplemente invadieron la propiedad del vecino y continuaron tomando fotos desde su propiedad privada. Sí, quebrantaron la ley para continuar tomando fotos del mismo carro que habían fotografiado el día anterior… ¡que sensacional noticia! “¡El carro está ahora bajo el árbol, alrededor de la esquina!” ¡Oooo!

Me dan lástima. No pueden estar muy orgullosos de sí mismos.

Esta foto fue tomada por mí esta mañana, el 20 de Julio del 2013. “Lo que se siembra se cosecha”.

El tachado de la cara y de la placa del automóvil es (sí, inexperto y apurado) hecho por mí en Paint, debido a las leyes de privacidad aquí en Francia, que al menos yo respeto.

Soy un superviviente, así que si quiero mantenerme fuera de su vista lo puedo hacer – literalmente por años. Tomaron los rifles de mi esposa, pero no nuestras reservas de comida y agua. Me pregunto si las estaciones de televisión y los periódicos pueden costearse mantener sus reporteros aquí en Francia por mucho tiempo – o si están dispuestos a mantener esto, sólo para que tomen más fotos de nuestra propiedad y bienes. De todos modos ya representan servicios que en realidad se han vuelto redundantes. Ya tenemos internet. Ya no los necesitamos. Adiós.

Mire la parte I de Terrorismo en Francia aquí.

Mire la parte II de Terrorismo en Francia aquí.

¡Nótese bien! Recuerden que yo no tengo cuentas de Facebook, así que cualquiera pretendiendo ser yo allí es un fraude. Recuerden también que cada uno de los sitios sobre Burzum que no sean burzum.org son todos falsos, hechos por fans o por individuos que no me desean el bien.

Título original: Terrorism in France, part III
Traducido por Gaolus para Thulean Perspective

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7 pensamientos en “Terrorismo en Francia, parte III

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