Dios develado

El término “Dios” es Deus en latín, que viene del latín antiguo Divus. Esto no es, en realidad, más que un nombre para la deidad que conocemos como Iuppiter; Zevs en la antigua Grecia, *Tîwaz en la antigua Escandinavia, y Dyaus en sánscrito. Todos estos nombres derivan del proto-indoeuropeo *Dyeus/*Diwus.

La evolución del nombre escandinavo ‘Tyr’:

Noruego: Tyr

Nórdico: Tyr (plural: Tivar)

Proto-nórdico tardío: *TiwaR

Proto-nórdico temprano: *Tiwaz (El nombre usando en Escandinavia durante la Antigüedad Clásica)

Proto-indoeuropeo: *Dyeus/*Diwus

La palabra se ha traducido como “cielo”, pero el significado original es “rayos (del cielo, celestiales)”; hace referencia a las muchas fuentes que desde el firmamento nos envían rayos de luz; el sol y la luna, así como también millones de estrellas. *Diwus es un dios del cielo. El dios del cielo.

Como parte de este Dios del Cielo, encontrarán muchas otras deidades: deidades del sol, deidades de la luna, deidades del relámpago, deidades del trueno, deidades del día, deidades de la noche, deidades del amanecer, deidades de la hechicería, deidades de la guerra, deidades del espíritu, y muchas otras. Todas ellas manan del Dios del Cielo, y son parte de él.

Estimados cristianos europeos: este es nuestro Dios. Si desean seguir y rezarle a un dios del cielo, por favor, al menos sigan a nuestro Dios del Cielo, y no a algún demiurgo hebreo del desierto. ¡HailaR TîwaR!

¡El Dios del Cielo!

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P.S.: Si siguen creyendo que nuestros ancestros pensaban que la Tierra era plana, por favor den un vistazo a la esfera que representa la Tierra en este mural de Pompeya (destruido en 79 d.C.)! Las Tierras planas no son representadas muy comúnmente como esferas

Título original: “God Unveiled”

Traducido por Pablo Lintz para Thulean Perspective

Una perspectiva thuleana

Algo de música adecuada antes de empezar

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Imagina una vida en la que cada persona confía cabalmente en el otro porque son todos muy parecidos y piensan de la misma forma. Imagina una vida en la que no temes a la muerte, pues confías en que las personas que te rodean criarán a tus hijos como es debido cuando tú ya no estés. Imagina una vida en la que sientes tanta confianza y cercanía por tu prójimo que buscas pretextos para hacer sacrificios por él, y él hace lo mismo por ti. Imagina una vida en la que tienes la certeza de que, si te lo ganas, volverás a nacer en el futuro, a través de tus hijos o los suyos, e imagina también cuán bien le haría esto a tus hijos y a sus hijos. Imagina una vida en la que avanzar cuesta arriba es considerado una oportunidad para probar lo fuerte que eres, o para volverte fuerte si aún no lo eres. Imagina una vida en la que dioses y diosas no son tus amos, sino que son ideales y estandartes de todo lo bueno que hay en el hombre. Imagina una vida en la que se valora y celebra la hermosura de la naturaleza, y se mantiene tal como es, en vez de ser destruida para obtener beneficios a corto plazo. Imagina una vida en la que nunca comienzas de cero, sino que continúas con todo el honor y limpio del deshonor de tus vidas pasadas. Imagina una vida en la que el respeto se gana con hazañas y lealtad, y no pasando tiempo rogando por el perdón de ‘pecados’ que jamás cometiste o que incluso ni siquiera conoces. Imagina una vida en la que nada te apura y en la que tienes tiempo suficiente para hacer todo de la mejor forma, con la mayor belleza y calidad posibles. Imagina una vida armoniosa en una sociedad homogénea…

Lo que acabas de imaginar es una vida en una Europa europea. Trabajemos juntos para reconstruir lo que alguna vez fue, y hagámosle un sitio en el mundo de hoy. HailaR WôðanaR!

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Título original: “A Thulean Perspective”

Traducido por Pablo Lintz para Thulean Perspective