Thymos

English. Magyar.

La antigua descripción escandinava del hombre es, tal y como yo lo veo, bastante interesante; describe el cuerpo físico como el lîk (“cuerpo”), a la fuerza vital que da vida al cuerpo se la llama vörðr (“guardian”), a la habilidad para moverse y aprender a partir de la repetición se la llama hamr (“forma”), a la mente y a la habilidad de razonar se la llama hugr (“mente”), y al espíritu – el que confiere poderes divinos – se le llama önd (“espíritu).

Todo lo físico tiene un lîk.

Toda planta también tiene un vörðr.

Todo animal tiene también un hamr.

Todo humano tiene también un hugr.

Todo superhumano tiene también un önd.

El lîk requiere del trabajo duro o del ejercicio físico; el vörðr necesita calor, sueño y luz, el hamr necesita alegría y aprecio; el hugr necesita seguridad, expresiones creativas, música, arte y sueños así como desafíos mentales, desafíos para la memoria, la concentración y el razonamiento; el önd requiere armonía, una perspectiva supra-individual, y un significado más elevado. Sin embargo, los cuerpos necesitan también lo opuesto a esto, para medrar y sobrevivir; el lîk necesita descanso; el vörðr necesita frío y oscuridad; el hamr necesita penas, aflicción, silencio y vacuidad; el hugr necesita peligro, paz de mente y calma; el önd necesita desarmonía y tristeza así como crueldad. Demasiado de algo, puede sin embargo ser destructivo, sin importar qué cosa sea. Cada uno necesita tanto lo positivo como lo negativo. Día y Noche. Verano e Invierno. Sol y Luna.

Si el hombre divino pierde su espíritu se convierte en un ser humano normal. Si un humano normal pierde su mente, se convierte en un animal. Si un animal pierde su buena forma física, se convierte en una planta. Si un planta pierde la fuerza vital, se convierte en un cuerpo.

En un lenguaje esotérico más griego y clásico, esos cuerpos serían llamados el Ser Físico (lîk), el Ser Etéreo (vörðr), el Ser Astral (hamr), el Ser Mental (hugr), y el Espiritu (önd).

El ser físico es por supuesto nuestra carne y huesos, digámoslo así; el recipiente que transporta a todos los otros seres. La fuerza vital podría decirse que reside probablemente en la sangre o en cualquier otro “fluido vital”, pero lo que es más probable es que resida en el propio corazón. La forma sería nuestra forma fantasmal, una forma invisible que llena todo el cuerpo físico (y que incluso si pierdes un miembro físico, el miembro fantasmal seguiría estando ahí). La mente estaría localizada en el cerebro, por supuesto.

¿Y qué pasa con el espíritu?. ¿Dónde reside?.

El timo es un órgano humano mencionado muy raras veces, principalmente porque nosotros no sabemos realmente para qué sirve, excepto que entendemos que parece formar parte del sistema inmunitario. Platón menciona el timo, como una de las tres partes de la psique y, como suele ser el caso, los antiguos estaban más cerca de la verdad de lo que estamos ahora. Así, podemos asumir que el espíritu reside en el timo, como sugirió mi mujer en una de nuestras conversaciones. ¿Qué podemos sacar de todo esto?. Bueno, para tener un espíritu necesitas un timo, pero la presencia de un timo no significa que tengas un espíritu. Lo que pasa simplemente es que es el órgano que albergaría el espíritu si éste estuviera presente.

Los griegos usan actualmente el término para significar “ira”. Como sabemos el nombre Ôðinn se traduce como “furia”, al igual que como “mente”, y el símbolo rúnico unido a Ôðinn se llama ansuR, del PIE *ans-/and- (en nórdico âss, más conocido en su forma plural, æsir), que se traduce como “espíritu”, y que es el símbolo de una punta de arpón, del tipo de los usados en la Edad de Piedra para coger pescado. ¡Este es el espíritu que desciende del cielo y se adhiere al cuerpo terrestre y lo vuelve divino!. Ôðinn en el hombre, los dioses en el hombre, el hombre divino. Naturalmente, el otro término mencionado para el espíritu, önd, también deriva de la raíz PIE (*ans-/and-).

Ôðinn se vuelve más y más interesante como deidad, y entendemos cuántos creen de él que sea “el rey de los dioses”, incluso aunque Tyr (en forma más antigua TîwaR) sea obviamente más poderoso y ciertamente el auténtico rey de los dioses. Tyr es el Dios Celeste. Ôðinn es sólo un aspecto de Tyr. Ellos son uno y el mismo, por supuesto, y aún así diferentes; ¡Ôðinn es el rayo divino que entra en el hombre y le inspira!.

El nombre de TîwaR es también interesante; se traduce como “rayo”, pero llegó a ser conocido por significar “dioses”. Él es la luz divina, no del Sol o de la Luna, ni de alguno de los planetas o de alguna estrella en particular, ¡sino de todos los objetos celestiales que emiten luz!. ¡Después de todo, Él es el Dios Celeste!. Ôðinn es la luz divina que inspira al hombre; la luz que el hombre ve y toma. Esta luz a su vez puede venir de cualquier objeto celestial, o de varios, por supuesto.

Si le quitas el timo a un hombre, no morirá, pero el órgano que se supone que albergaba su espíritu ya no está ahí, y por eso podemos asumir que el ya no tendrá un espíritu. Será de ahí en adelante solamente un hombre ordinario, a no ser que por supuesto ya lo fuera, en cuyo caso nadie verá ningún cambio de ninguna manera. Si quitas el corazón ya no tendrás una fuerza vital, así que en cualquier caso morirás, y el espíritu te abandonará. Si retiras el cerebro ya no tendrás mente, y supongo que la vida sin cerebro no es muy común tampoco, aunque podamos pensar fácilmente de otro modo al ver las acciones de nuestros políticos.

Y entonces llega la parte racista; sí, estás en lo cierto si crees que únicamente el hombre europeo tiene la habilidad y la capacidad de “albergar” un espíritu, de ser inspirado por los dioses, de vivir como parte de un dios, ¡de ser él mismo una deidad!. Para esto necesitas tener sangre europea (=neandertal). Más aún, necesitas tener una mente suficientemente avanzada y noble, y por supuesto un timo que no esté dañado por, p.ej. la radiación (algo que quizás pueda explicar esto). Finalmente, necesitas desencadenar la iluminación, como quien dice, mediante la religión y los rituales religiosos.

Esto, damas y caballeros, explicaría por qué yo – que soy una persona realmente bastante irremisiblemente a-religiosa – considero a la Religión Europea (=neandertal) Antigua  como algo tan importante. Todas y cada una de las demás religiones de este planeta son una malinterpretación y malentendimiento de la religión Europea Antigua, y algunas veces incluso también son una retorcida, siniestra, pervertida y manchada versión de la misma, como pasa en el caso del judaísmo. Ningún pueblo no-europeo ha creado jamás una religión; ¡solamente han llegado a aprender sobre la religión europea y han creado una versión propia basada en lo que eran capaces de entender y aprender de ella!.

Hay tres especies humanas y muchas razas de hombres hoy día, pero realmente sólo hay tres tipos de hombres; aquellos que son divinos, aquellos que tienen el potencial de ser divinos, y aquellos que no son divinos. Los europeos pueden ser de cualquiera de estos tres tipos, pero el resto son todos del último tipo. El iluminado hombre Noble Europeo es el único Hombre Divino, y sí, él siempre es “autista“. HailaR TîwaR! HailaR WôðanaR!.

Título original: Thymos.

Traducido por Llew para Thulean Perspective.

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