El Hombre Divino

English. Francais. MagyarSerbian.

Primero, un poco de música apropiada.

Un auténtico hombre libre es un hombre capaz de sobrevivir y de proveer a su familia incluso cuando las instituciones sociales colapsan.

Un pueblo debería esta compuesto por este tipo de hombres libres. Esto lo convertiría en un pueblo viable, próspero y feliz. Ningún hombre en un pueblo así sería esclavo de otro hombre. Ningún hombre en un pueblo así necesitaría aceptar ningún tipo de humillación para poder sobrevivir. Ningún hombre en un pueblo así necesitaría arrodillarse delante de otros en algún punto de su vida.

El hombre que no se arrodilla:

caledonian-pict

Las instituciones sociales deberían estar dirigidas, en vez de a esclavizar a los ciudadanos (al hacerles dependientes de esas instituciones para su alimentación, sanidad, transporte, infraestructura, etc. ), a proteger los intereses del pueblo frente a otros pueblos, y a proteger la Justicia. Sin embargo, algo aún más importante: las instituciones de la sociedad deberían estar orientadas a liberar al hombre de su vértigo metafísico al ofrecer ceremonias religiosas públicas y sirviendo a lo Divino.

El Rey debería ser el Sumo Sacerdote; la Reina la Suma Sacerdotisa, y sus únicas responsabilidades frente al pueblo deberían ser el ejército, la ley y el orden y la religión pública. El resto debería dejarse a cada familia para que se ocupase de ello, para que así permanecieran verdaderamente libres.

El Rey y la Reina deberían determinarse no mediante unas elecciones, sino por selección; los hombres capaces deberían competir por la realeza en distintas pruebas anuales, los juegos de Mayo, más conocidos como “Torneos de Caballeros” en los tiempos cristianos o como diferentes desafíos para los protagonistas de los cuentos de hadas, que pretenden demostrar quién es el mejor de todos ellos; el Bragi. La tarea principal del Rey debería ser proteger a la Reina y preservar su inocencia. Las chicas más sanas (es decir, bellas) deberían competir por el reinado en una carrera anual de novias ( una brûðalaup), y deberían ser escogidas en función de sus habilidades, su belleza juvenil y su inocencia.

Reina de Mayo:

the-may-queen

El Rey y la Reina deberían estar casados, pero sólo simbólicamente; la Reina no debería sangrar jamás, y si lo hacía (y cuando lo haga) tendría que ser reemplazada.

Rey de Mayo:

olympia-ancient-greek-olympic-games-the-champion

Nuevos torneos se realizarían cada año, para asegurar que el Rey sea siempre el hombre más fuerte y sabio del reino, el más capaz de proteger la inocencia de la Reina, y de asegurar que la Reina sea siempre la más bella, sana e inocente de todas las chicas del reino.

El ejército debería estar compuesto por el propio pueblo; todos los hombres capaces deberían responder a la llamada cuando fueran convocados a la guerra por el Rey, y todos los hombres deberían ser responsables también de su propio equipo y su propio entrenamiento. Una unidad militar debería estar compuesta por los hombres capaces de una tribu. El ejército debería componerse de estas unidades tribales. Las mujeres deberían tener permitido también unirse a las campañas bélicas, como escuderas, ayudando a los hombres en el campo de batalla, llevando a los hombres cualquier cosa que necesitasen cuando combaten.

La ley y el orden deberían ser responsabilidad de los guardias (profesionales) del Rey y estar basada en el Honor. La inocente Reina debería ser siempre la juez en todos los asuntos legales. El Rey debería ser personalmente responsable del mantenimiento de esa guardia. Ser un Rey no debería ser algo rentable; debería ser una carga llevada únicamente por los más exitosos y capaces.

Los templos estar compuestos por hombres y mujeres jóvenes ansiosos por aprender, y de bardos ansiosos por enseñar. Filosofía, música, poesía, mitología y cualquier otra belleza en general debería ser su prioridad principal; ¡la armonía divina el fin último!. Cada tribu debería construir sus propios templos. Hombres y mujeres jóvenes no deberían servir jamás a los dioses para siempre, sino que deberían casarse tras unos 10 años al servicio de sus dioses, cuando tengan alrededor de 17 años de edad. Cuando fueran viejos podrían volver al templo y servir como bardos.

El Pozo de la Sabiduría:

religious-ceremony-in-ancient-greece-francis-oliver-finch

Cada reino debería ser pequeño. Todos los reinos europeos deberían estar en una confederación europea, que protegiera los intereses de todas las tribus cuando fuera necesario.

Las naciones europeas deberían componerse exclusivamente de individuos que fueran próximos entre sí por parentesco, para que así supieran perfectamente bien al mirar a los demás de la nación que el lazo entre ellos es fuerte. Ninguna confianza auténtica puede ser alcanzada jamás entre individuos que no se parecen mucho entre ellos. Ningún propósito ni significado común puede alcanzarse en una nación en la que sus miembros sean muy diferentes unos de otros. Cuando un hombre moría, él debía saber que sus hijos serían criados por otros que eran exactamente iguales que él; paganos europeos honorables. Sin este conocimiento un hombre es menos propenso a arriesgar su vida por la mejora de la tribu.

El Rey y la Reina de Mayo:

may-king-may-queen

El Honor debería ser la base de todo en la sociedad, y de la propia sociedad. Cada tribu deberia trabajar para conseguir Honor para la tribu. El Honor Individual debería obetenerse meduante actos de heroísmo y autosacrificio y por logros individuales extraordinarios. Sólo los buenos y los honorables deberían ser siempre recordados y cultivados. El mal que hace un hombre debería pasar a las Sombras; jamás debe ser mantenido con vida. ¡Echadlo a un lado, al pantano, y dejad que se hunda en el olvido!.

No importa cómo interpretes la idea de la reencarnación, la idea de que el hombre renacerá dentro de su estirpe debería ser la enseñanza oficial. Todo individuo es egoísta por naturaleza, y si a un hombre se le hace creer que renacerá en su familia, trabajará para asegurarle un buen futuro para sus descendientes, porque él creerá que volverá a este mundo como uno de ellos.

El hombre europeo debería volver a las costumbres de los Antiguos, para que así pudiera hacerse mejor de nuevo, y recomenzar su ascenso por la escalera hacia la divinidad. El hombre europeo debería estudiar la naturaleza de sus dioses, ¡y volverse divino él mismo!.

“Los filósofos dicen que hay Dioses, y que Su Voluntad dirige el Universo… Pero la lección más importante es descubrir la naturaleza de los Dioses. Al descubrir esa naturaleza, un hombre agradará a los Dioses al volver su propia naturaleza como la de los Dioses. Si lo Divino es fiel, él también debe tener fe; si es libre, él también debe ser libre, si es benévolo, él también debe ser benévolo; si es magnánimo, él también debe ser magnánimo. Así, para hacer propia la naturaleza de los Dioses, un hombre debe imitarles en cada pensamiento, palabra y obra” . (Epícteto).

El camino hacia la divinidad está abierto. ¿Por qué íbamos a escoger cualquiera de nosotros voluntariamente cualquier otro camino?.

El camino hacia la divinidad es duro, ¡pero esa dureza, esa lucha, ese dolor, paciencia y perseverancia, es lo que nos hace divinos!. Dejad que las heces de nuestros pueblos tomen ese otro camino, hacia la esclavitud y finalmente hacia el olvido. Ellos se desvanecerán de la faz de la Tierra y del recuerdo de hombre. La Naturaleza lo quiere así; la vida es para aquellos que quieren vivir, no para aquellos que buscan activamente la eliminación de todo lo que les pertenece. No derraméis lágrimas por ellos; ¡regocijáos cuando hayan desaparecido!.

Mirad al mundo en que vivimos hoy no como nuestra maldición, sino como la maldición para las heces de entre nosotros y como una oportunidad para que el bien haga sus obras; ¡para que vosotros actuéis honorablemente cuando el deshonor está a la orden del día!. La miseria de nuestra era es el trabajo hacia una nueva y mejor era, la Edad Dorada, que vendrá porque tiene que venir – como lo ha hecho anteriormente, una y otra vez. Dejad atrás las oscuras y profundas mazmorras, lavad la embarrada agua de pantano de vuestros pies, y entrad en la maravilloso y vasta naturaleza exterior; libre y fértil, plena de nuevas oportunidades. La armonía. Un mundo devuelto a su equilibrio tras dos mil años de invierno y oscuridad total. El Sol se elevará de nuevo en nuestro mundo, como lo hace cada mañana por y para cada uno de nosotros. HailaR Sôwili!.

El Pasado y el Futuro:

pantheon

 

 

Título original “The Divine Man“.

Traducido por Llew para Thulean Perspective.

Las Manzanas de la Eterna Juventud

English. ItalianoMagyarРусский.

La diosa Îðunn y su cesta de manzanas son un acertijo no resuelto por ningún estudioso. Su nombre se traduce frecuentemente como “la rejuvenecedora” o la “siempre joven”, y sin embargo esa no es una traducción real de su nombre, sino más bien una interpretación de lo que ella hace. Su nombre noruego Îðunn, del proto-nórdico *Îþunn, del PIE *Eduno, se traduce como “laboriosa”, “industriosa”, “la que quiere trabajar”, y es conocida en otras partes de Europa como Proserpina (Roma), Epona (Galia), Kostroma (Escitia), y Perséfone (Grecia).

Îðunn y Bragi por Blommér:
403px-idunn_and_bragi_by_blommer

Justo al igual que su marido, Baldr, es también llamado bragi en Escandinavia, ella es también denominada como Nanna, lo cual viene a significar casi lo mismo que el nombre Îðunn; del noruego Nanna, del protonórdico *Nanþan, que se traduce como “celo”, “lleno de recursos”, “ansioso por trabajar”, y “prisa”.

Cuando ves esto desde el punto de vista de  cómo seleccionaban a sus Reinas de Mayo, comienzas a entender qué es ella y por qué viene equipada con manzanas de la eterna juventud. Como podemos recordar, las chicas se hacían elegibles para el papel de Reinas de Mayo basándose en, entre otras cosas, su voluntariosidad a la hora de trabajar, sus ganas de trabajar, su eficiencia, y todo eso.

Baldr (“bola”) es conocido como Bragi (“el ganador”, “el mejor”), porque él es el ganador de las competiciones de Mayo. Su esposa es por consiguiente Îðunn/Nanna, la más industriosa de las jóvenes, seleccionada por sorteo o cuando Baldr la entregó una manzana. Como sabemos por el mito sobre Paris ella era también conocida como Freyja/Afrodita, pero no dejes que esto te confunda; son diferentes nombres para la misma diosa.

Ahora bien, Îðunn no es conocida porque se le haya dado una manzana, sino porque es ella la que da las manzanas a todos los otros dioses, y eso es lo que les mantiene eternamente jóvenes. Después de que se le diera una manzana, o de que fuera elegida por sorteo, a ella, la adorable Reina de Mayo, la encarnación de la salud juvenil y la belleza natural, se la encomendaba el escoger nuevos dioses y diosas cada año, cuando un dios o diosa ya no fuera joven, saludable o lo suficientemente bello como para ser un dios o diosa. Los dioses eran seres humanos reales, que habían sido seleccionados para ser una u otra deidad, y el papel para esa o aquella deidad se lo daba la Reina de Mayo, al entregarles una manzana para designarles como “dios” o “diosa”. ¡Es así como sus manzanas podían mantener eternamente jóvenes a las deidades!. Los que ya no eran jóvenes, sanos y bellos como dioses, volvían a ser seres humanos normales, y antiguos seres humanos se convertían en dioses cuando recibían una manzana cada uno de mano de la Reina de Mayo, Îðunn.

En cada sociedad, en cada tribu, había únicamente un Ôðinn, un þôrr, etc., y por supuesto era considerado un gran honor convertirse en tales deidades, y también para cada hombre y mujer casado convertirse en Freyr y Freyja. Sus sacerdotes y sacerdotisas se casaban con los miembros de sus “congregaciones”, en matrimonios sagrados, y pasaban a estar bajo la protección de sus deidades. Cada año organizaban competiciones entre ellos para ver cual de todos ellos sería el mejor para ser el dios o la diosa. Al ganador se le daba una manzana por parte de Îðunn. Las competiciones preferían la juventud, la salud y la belleza, así que aquellos que carecieran de esas cualidades no eran hechos deidades, o no se les permitía continuar como tales. Las deidades eran jóvenes, bellos y saludables para siempre. Siempre eran los mejores de entre ellos.

Los semidioses, los héroes y heroínas descritas en la mitología griega, eran los hombres y mujeres ya casados con una deidad (y por eso eran semidioses), pero tenían que pasar por rigurosas pruebas para permitírseles convertirse en uno ellos mismos (es decir, para tomar el papel de la deidad que tenía otra persona).

El Rey de Mayo era el auténtico Rey de la tribu, y la Reina de Mayo era la auténtica Reina, y originalmente representaban a todos los dioses y diosas. El Rey era el Dios Celeste, la Reina era la Diosa Terrestre. Con el tiempo esto cambió, y diferentes aspectos del único Dios Celeste y de la Diosa Terrestre fueron representados individualmente. El poderoso Dios del Cielo, el noruego Tyr, del antiguo proto-nórdico *TiwaR, del primitivo proto-nórdico *Tiwaz, del PIE *Diwos, es más conocido por nosotros con el antiguo término latino Divus y del latín Deus. O del sánscrito Dëva, del galés Duw, el “Gran Padre” en galo, el Rod/Div escita, el lituano Diévas, el griego Zeus/Uranos, etc. Por consiguiente, aprendemos en Escandinavia que Tyr fue en su día el Rey de los dioses, pero que en la Era Vikinga éste había sido reemplazado por Ôðinn. En realidad no lo había sido; era simplemente que la parte Ôðinnica de él se había convertido en la más importante en la sociedad en esa época turbulenta.

Algunas tribus europeas dividieron los poderes de Tyr en muchos dioses separados, otros únicamente en unos pocos. Lo mismo se aplica a la Diosa de la Tierra; en noruego Jörd, en proto-nórdico Erþo, en griego Demeter/Hera/Kybele, en escita Matushka/Vesna, en europeo occidental Danu-Ana/”La Señora”, en romano Juno, etc. Cuando las diferentes tribus europeas entraron más tarde en contacto entre ellas, las deidades comúnmente idénticas se incorporaban al panteón de ambas tribus porque ellos las llamaban de diferentes nombres, y ambas tribus se encontraban de repente con que tenian, por ejemplo, dos Diosas Luna. Otras veces una deidad podía desaparecer de un panteón. Nada de esto importaba realmente sin embargo; todas las deidades eran simplemente diferentes caras del mismo concepto de una fuerza espiritual positiva presente en nuestro universo que es a la vez masculina y femenina. Las diferentes caras de esta fuerza se encuentran en el Sol y la Luna, en las estrellas y constelaciones, en el reflejo de la luz de los planetas y en todo lo demás de nuestro mundo también.

En .

Una ménade, por John Reinhard Weguelin:
john_reinhard_weguelin_e28093_a_bacchante

Título original: The Apples of Eternal Youth
Traducido por Llew para Thulean Perspective.

Las Vibraciones del Universo.

English. DeutschMagyar.

Ayer escribí sobre cómo los rituales y los teatros y los templos  tenían (y pueden tener de nuevo) un propósito religioso y espiritual. (NB. ¡Este post ha sido retirado!). Naturalmente con la música no es muy diferente. La música, o más bien los sonidos en general, pueden también elevar al hombre a lo divino. O también pueden ser usados para rebajar el espíritu del hombre a las profundidades de la Tierra, al abismo espiritual, para reforzar el poder ettin de nuestro interior (es decir, despertar los instintos primarios) y suprimir a los dioses de nuestro interior.

Así pues, antes de que continúe, te sugiero que cliques aquí y dejes que la música de Daemonia Nymphe invoque el poder de la Nocturna Hécate, una deidad griega de la hechicería, conocida en Escandinavia como Mâni, que se encuentra en vuestro interior, en vuestros fantásticos espíritus. Dejad que este hechizo invoque los poderes de hechicería que necesitareis para apreciar enteramente este post. ¡Ave Hecate!. ¡Ven a nosotros y elévanos hasta tu divino ser!.
Hecate

Al igual que la luz divina compone y da forma a nuestras mentes, así lo hacen los sonidos. El hombre europeo que sólo haya escuchado el canto de los pájaros, el aullido de viento, el agua corriendo por los arroyos, a las olas lavando las caras rocosas de las playas, a los animales movíendose, las amorosas voces de su familia, el agua hirviendo, al trueno entre las nubes, la lluvia cayendo y la madera ardiendo bajo un caldero, jamás será un hombre siniestro y cruel. Él es completamente un buen hombre, puesto que su naturaleza europea está perfectamente intacta; ningún veneno puede ser encontrado en sus palabras, ninguna voluntad enferma en sus pensamientos, nada impuro en su espíritu.

El mundo es hoy diferente, y toda clase de sonidos penetran en nuestras mentes cada día, perturbando la armonía de su interior, causando que nos sintamos incómodos. Una tormenta se está agitando ahí, compuesta de sonidos que chocan y palabras de se retuercen y rebotan por el interior de nuestras cabezas. O algo así se puede sentir de cualquier modo. Nos sentimos cansados, tenemos dolores de cabeza, nos sentimos melancólicos o incluso deprimidos, nos volvemos más agresivos y se hace más difícil permanecer de buen humor. La hechicería de los sonidos ha tenido su efecto. Y la dejamos trabajar sin ninguna guía ni control, sin saber siquiera que tal hechicería exista.

El sonido es tan poderoso como la luz; nos influye no menos de lo que la luz lo hace y aun así nos permitimos ser expuestos a sonidos discordantes, altos, extremos e incómodos todo el rato. ¿Os quedaríais de pie y miraríais al Sol o incluso a una brillante bombilla?.¿No?. ¿Pues entonces por qué ibais a vivir o trabajar en una ruidosa ciudad, y dejar que los no menos poderosos sonidos tengan un efecto similar en vosotros?.

Los sonidos más armónicos que conocemos son por supuesto aquellos que llamamos música, y esto puede usarse para estimular el bien en vosotros, para reforzar vuestra mente y haceros más valientes – como la música de la gaita escocesa durante un asalto, o los tambores de guerra en general – para inspirar y elevar vuestra mente. ¡La música es hechicería!. ¡Cada canción es un hechizo!.

La deidad de la música en Escandinavia es llamada Bragi, pero éste es tan sólo otro nombre para Baldr, así pues la deidad de la música en Escandinavia es Baldr. Su nombre griego es Apolo. Él es el más puro e inocente de todos los dioses, y espero que comprendáis por qué quiero terminar con el Segundo Himno Délfico de Apolo. Dejad que la luz de Baldr brille en vosotros; dejad que su música celestial desvanezca toda la oscuridad de vuestro interior. ¡Ave Apolo!. ¡HailaR BalðuR!
bragi

Título original: The Vibrations of the Universe.

Traducido por Llew para Thulean Perspective.