Fama póstuma

¿Por qué creéis que hago esto? ¿Por qué escribo entradas en este blog? ¿Por qué escribo libros? ¿Por qué hago videos? ¿Qué sentido tiene? ¿Por qué me expongo a tanto ‘calor’? ¿Qué es lo que busco?

Algo de música antes de seguir:

Todos tenemos distintas prioridades en la vida; algunos sólo quieren vivir tan cómodamente como les sea posible; otros anhelan el ‘éxito’, sea lo que sea que eso signifique por estos días; otros buscan fama y fortuna; yo busco la fama póstuma.

Os preguntaréis: “¿Cuál es el sentido de eso?”, “¿para qué desearía una clase de fama que jamás podré ver o disfrutar de ninguna forma?”.

Pues bien, lo mejor que podemos hacer es, bajo mi punto de vista, basar todo lo que hacemos en el supuesto de que renaceremos dentro de nuestra familia; de que, una vez muertos, volveremos como los hijos de nuestros hijos, o de sus hijos, o de cualquier otra persona con la que estemos emparentados. Si esto en verdad sucede es totalmente irrelevante; lo importante es que creamos que esto es así, o que al menos finjamos creerlo, y basemos todas nuestras acciones en esta creencia.

Si todos creyéramos eso no arruinaríamos nuestro planeta, no destruiríamos lo bueno que hay en él, ni lo convertiríamos en un infierno gobernado por dementes mentirosos, codiciosos y perversos con el que nuestros descendientes tendrán que lidiar; no lo haríamos. Nos preocuparíamos más por el futuro y haríamos todo lo posible por asegurar que la vida de aquellos que vendrán después de nosotros sea buena, justa, recta y sana.

Con lo que hago estoy asegurándome de que, si llego a volver a este mundo en el futuro, lo más importante de lo que sé, de lo que he aprendido en esta vida, sea traspasado a mi yo del futuro, para no tener que aprender todo esto de la manera difícil de nuevo. No tendré que reinterpretar nuestra mitología ni leer todos los libros, aburridos a veces, que tuve que leer para adquirir el conocimiento necesario para escribir. Por decirlo de alguna forma, quiero legarle mi conocimiento a mi futuro yo.

La fama que acumule en esta vida, o la infamia si preferís, hará posible que mi yo del futuro conozca a mi yo actual, y así podré re-aprender las cosas más importantes que aprendí en esta vida. Es por esto que me preocupo más de la fama póstuma que de la fama a secas. La fama no importa un carajo a menos que sea póstuma. Después de todo, sólo regresaré a la vida una vez que haya muerto.

El ‘calor’ que genero en esta vida, por así decirlo, contribuye a mi  fama póstuma. Sí, también hace que mi vida sea mucho más difícil y menos confortable, pero es un precio que estoy dispuesto a pagar, porque sé -o creo o tan sólo finjo creer, si así lo preferís- que mi fama póstuma es mucho más importante, y esta fama se alimenta del ‘calor’.

Cuando muera, mi memoria se quedará con los vivos, y así cuando vuelva a la vida podré volver a mí y continuar mi vida desde donde quedó la última vez. De esta forma no sólo puedo vivir por eternamente, sino que también puedo acumular experiencia y sabiduría, y comenzar cada nueva vida con una base cada vez más sólida. La auténtica grandeza no se alcanza en una sola vida; uno debe ‘almacenar’.

¡HailaR WôðanaR!

Título original: “Posthumous Fame

Traducido por Pablo Lintz para Thulean Perspective